domingo, 16 de junio de 2019

Te busco a ti y te espero a ti. A tu voz medio acatarrada, a tus marquitas en el moflete. A tu pelo perfectamente despeinado. A tu humor socarrón y a la manera de cantar tan grave.
A esa manera tan masculina de mirar como sopesando hasta antes de que empiece a hablar. A tus dientes afilados. A los dedos de pianista.
Y todo lo que pasa tiene sentido mientras tanto, porque las decepciones, los actos de valentía, los grandes errores, los entenderé mejor contigo al lado.
Y mientras tanto me haré mejor, para ti y para mí misma. Para que cuando me encuentres no tengas ninguna duda de que soy yo. Y todo aquello que nunca tuvo sentido con nadie será exactamente aquello que siempre habías añorado.

sábado, 15 de junio de 2019

La opo me enseñó un par (de docenas) de cosas a base de lágrimas. Entre ellas a escuchar lo que dice tu corazón cuando lo dice, a hacerme caso, y a tenerme y quererme a mí siempre y por encima de todo.
Y siempre que flaqueo y me pongo un poco mustia, me pongo la canción que me hizo darme cuenta al lado de la bodega aquella por la que he pasado tantas veces cuando estaba castigada a mirar durante días un muro de silencio, que yo me voy a tener que querer siempre pase lo que pase. Más que nadie.

(Stevie Wonder - As)

Que parece de verdad

Hablabas de ventanas (qué propio de ti) en mi portal, a las 4 de la mañana, te ibas y para despedirme, ibas a darme dos besos pegados a la comisura, pero yo cambié la trayectoria.
Y me hablas de L. y E., y de los regalos que comprabas a tu hermana, y rozo tus manos con callos (tan fuera de lugar sobre el papel contigo, pero que te reflejan tan bien, ahora que lo pienso, porque si quieres algo, vas a por ello) y me haces reir a carcajadas en el cine, mientras me acaricias despacio. "Vendré aquí a cerrar este bar todos los viernes", dices y no suena a amenaza.
Ibas a darme dos besos como el señor que eres y yo opté por el camino del medio. SI puedo ganarle al tiempo 10 segundos contigo, bienvenidos sean.
Y hablamos del futuro, como dándolo por hecho a pesar de todo, porque a la vida le dan igual tus planes. Y menos mal.
Y sí. Eres más alto.

/"Pintame la piel, angelito oscuro. Has quemado la ciudad, mamasita dame alas, que me quiero ir a volar. En las cuevas de Cañar, la vida es tan bonita que parece de verdad" (Guitarricadelafuente - Guantanamera )

sábado, 8 de junio de 2019

Te echo de menos pero sé que no debo hablar contigo. Hay cosas tuyas que no me cuadran, mirarte de frente en el restaurante, tu voz a veces. El lunar al lado de la nariz. Tu altura, los dientes desparejados. El pelo fosco.
Y luego, te miro por el otro lado en ese bar y menrecomiendas gominolas, con el cuello en el respaldo del sofá y tú colocas tu mano en mi pierna. Me haces reír. Me cuidas. Me escuchas. Me cuentas toda la verdad de todo. Piensas como yo y tienes los mismos principios. Me gusta tu trabajo, tu casa, tu forma de actuar. Tu sinceridad con el mundo. Aquel beso en el dorso de la mano.
Me gusta que eres valiente y te embarcas, desde antes de salir, en la aventura.
Que solucionas los problemas sin agachar la cabeza ni evitarlos, y pides perdón si es necesario. Me gusta que eres un moñas y citas pelis de ghost y auqnue yo lo deteste tú adoras los planes de sofá, manta y diario de Noa.

No me gusta tu excesiva gravedad, auqnue sí cómo entiendes y respetas. Y no debería juzgar desde el agobio logístico actual, sino en un plano distinto. Tú decides tú sobre tu vida.

Creo que tengo que dejar que se enfríe. Pensar lejos. Te recordaré en la escalera, mirándome sonriendo. Y decidiré.

miércoles, 5 de junio de 2019

Idem

Siempre he aplazado cosas que quería hacer para despues: para cuando tuviera dinero, para cuando no dependiera de nadie, para cuando tuviera pareja, para después de la opo, para después del verano... Y de pronto, tienes 32 y una larga lista de cosas pendientes. Como si la vida no consistiera en una lista de "hoys" sin mañana y sin ayer, como si no fuera a acabarse nunca, como si siempre fuera a ser joven y a tener ganas y como si no fueran más habituales los días grises que los rayos de sol.
Contigo dije basta. Es verdad que llegas cuando menos lo esperaba, auqnue a decir verdad, algo me olía porque siempre que eres consciente de estar muy bien como estás en soledad, zas, alguien aparece. Es verdad que mi vida es una lista con interrogantes en casi cada punto. Es verdad que todavía tengo algunas heridas en el corazón que tú, sin saberlo, estás terminando de curar. Es verdad que tal vez ya no esté dispuesta a meterme de cabeza en los charcos como la kamikaze que fui, pero no por entrar con el pie se adentra uno menos en ellos.
Me gusta que hablas claro, que eres sincero y que sabes enfrentarte a lo bueno y a lo malo, con una sabiduría emocional que me llama la atención. Aceptas el amor y la amistad en una manera muy parecida a la mía, y aunque eres cauteloso, no dejas de ser valiente. Muy valiente. Tanto como para dar pasos en segundo que a mi me costarían semanas,y sin despeinarte. Y sin que suenen raros.
Eres serio y respetuoso y crees en las mismas cosas que creo yo. Y dices cosas que digo yo. Y no te da miedo mi sinceridad apabullante ni mi verborrea incontenible, y eso tiene mucho mérito.
A mí, que se me habían quitado las ganas de buscar la magia y de preservarla, me has enseñado que hay que defenderla y madurarla, dejarla hacer despacio y no dejar que el cinismo ni el miedo a volver a vivir los daños de antes la ensucien.
Auqnue eso sí, precisamente por traer la luz, tengo que contarte la verdad y que sepas bien dónde quieres meterte, si es que quieres. Yo estoy dispuesta a andar y a poder ser, que las única rutas escritas que sigamos sean las de las estaciones espaciales que se ven desde las terrazas en las noches de verano.

Todavía no ha pasado nada y a mí ya me lo has dado todo.
Ídem.

miércoles, 29 de mayo de 2019

Me da miedo. No quiero sufrir más, no quiero llorar más. No quiero decir más veces adiós, no quiero adioses a medias, no quiero. No era el momento. Yo estaba aquí de paso, en mi mundo, en mi gimnasio y mi aburrimiento y ya estaba, nada más.
Y ya sé que a la vida se viene a jugar, y que todo fluye y que no hay cosas forzadas pero no sé si quiero. Mejor, no sé si puedo. No sé si debo, que llevo todavía las costuras sujetas con hilos quebradizos por mucho que disimular auqnue, a este paso, va a ser costurón sobre costurón. Lo veo.
Hay ratos que todo tiene sentido, o mejor, que no lo tiene porque no hay nada que pensar más que palabras y palabras y otros en los que me niego.
Será la falta de costumbre.

Por otro lado está P..No lo entiendo y ha tenido que pasar algo porque no es normal. Y me daría igual si lo entendiera y no me oliera a chamusquina, pero huele raro. Y hacia un buen rato que no pensaba en lo de P., mira. Lo dejaré ahí hasta que se me cruce el cable y le pregunte porque no tiene sentido.

No contaba yo con estas aventuras, fíjate. Y como texto es una mierda, perdón, pero como diario rápido esto no tiene precio.
Y me voy a dormir. A ver si puedo.


jueves, 16 de mayo de 2019

El placer es coger un libro antes de dormir y leerlo, leerlo leerlo, sin importar la hora a la que acabes, sea jueves o lunes o domingo. Reírte con él. Y terminarlo y despedirte en silencio al cerrar las tapas por última vez.
Leer porque quieres, lo que quieres.
Libros de la biblioteca que no buscabas y te llamaron, o que has buscado durante meses o esperado leer, y que de pronto, aparecen.
En parte me gustaría hacer una lista con todos los libros que leo, para, simplemente, recordarlos o tal vez por el acto egocéntrico de echar números y cuantificar. Por otro lado, contarlos, convertirlos en cifra me parece feo, una falta de respeto.
Ojalá quedara algo tangible de ellos, especialmente de los que no son míos.