Permiteme decirte a estas horas intempestivas, cuando todos (TODOS) duermen, que el alcohol cada vez me hace más daño. Que hace muchos meses que nada tiene sentido y que sin embargo, todo parece estar bien aunque sea un caos.
Que sueño con un escritor borracho, mujeriego, hooligan y con pelazo, y que me duele menos gastarme 50 euros en 3 libros que en ropa.
Disculpa que te diga que tengo certezas llamandome a la puerta y que cada vez que lo hacen, subo la música, para no firmar el acuse de recibo.
Que me estan empezando a dejar de gustar mis cumpleaños y que me da miedo que mi sister y su esposo vengan, porque mezclar mundos no se me da bien. Y porque mis cumpleaños me dan miedo, porque siempre termino llorando.
Permíteme que diga que hay gente que no quiero que vuelva, pero que quiero q vuelva. Y que hay gente a la que no entiendo, y que me descentra, pero a los que quiero porque ya los domestiqué.
Permiteme que diga que Madrid es la ciudad más bonita del mundo, y que todos lso días tiene un rato en el que es primavera.
Y que no sé dónde estoy. Y desde hace días sospecho que no me gusta dónde voy, porque no hay luces en el camino y voy a tientas. Y tengo miedo.
Pero sin embargo, a esta hora, lo único que haré en voz alta será suspirar. Y ver tu foto otro rato. Para ver si me arreglas el sueño.
.........................
Mi sueño recurrente está relacionado con los dientes. Que se me estropean, y se me deshacen, y se me llena la boca de polvo de diente. Mi padre sueña con volar y yo con esa sensacion desagradable.
He buscado el significado mil veces en internet y cada vez veo una respuesta distinta. Hoy toca: "Sentir que están sueltos o que, sin más y ante nuestra cara de horror, se caen sin avisar. Esto revela una gran inseguridad y el miedo de cambiar una situación que, sin embargo, no nos resulta ya satisfactoria".
Pues al final...va a ser verdad...
domingo, 17 de febrero de 2013
viernes, 8 de febrero de 2013
Y por cierto...
Se me cruzó el cable y fui a la peluquería. "Corta por aquí" le dije, y por una vez, no fue la peluquera la que se pasó con las tijeras. Fui yo, que me quité 30 centímetros de melena y me puse gafas nuevas, de pasta, ni muy grandes ni muy pequeñas, y quien se pintó los labios rojos.
Al verme (me escondí "el corte" debajo de un gorro), él me miró y se echó a reír sin querer ("te queda bien" "a mi todo me queda bien"). A Él ni siquiera le di tiempo al abrir la puerta, porque teníamos cosas mejores que hacer (entre ellas, espantarme fantasmas y dormirme la borrachera). Y mi cuñao me dijo que, con los labios rojos, si no fuera él quien es, me pediría casarse conmigo allí mismo (o incluso me comería la boca, sin necesidad de compromiso alguno).
Disparidad de criterios frente a mi nuevo look.
Y yo, que pensé que me reconocería mejor en los espejos si me tuviera que mirar 3 segundos para saber quién era, sigo sin saber nada sobre mi.
Al verme (me escondí "el corte" debajo de un gorro), él me miró y se echó a reír sin querer ("te queda bien" "a mi todo me queda bien"). A Él ni siquiera le di tiempo al abrir la puerta, porque teníamos cosas mejores que hacer (entre ellas, espantarme fantasmas y dormirme la borrachera). Y mi cuñao me dijo que, con los labios rojos, si no fuera él quien es, me pediría casarse conmigo allí mismo (o incluso me comería la boca, sin necesidad de compromiso alguno).
Disparidad de criterios frente a mi nuevo look.
Y yo, que pensé que me reconocería mejor en los espejos si me tuviera que mirar 3 segundos para saber quién era, sigo sin saber nada sobre mi.
MM
Me llama Miss Madrid. Nos conocimos una noche mítica en el Tony2. Apenas le recuerdo. Pero me ha llamado (no sé por qué) Miss Madrid.
Y hoy, que hace frío, que el Gallego ha ido borracho a clase y me daba besos en la frente, que he mandado al de los ojosazulescasiverdes a la mierda por ser idiota vía wasap,que debería estar en Madrid celebrando con Biuti que también su paso por la Santa Casa ha terminado, hoy...hoy soy Miss Madrid.
Sorpresas te da la vida.
Cómo lo hecho de menos.
Y hoy, que hace frío, que el Gallego ha ido borracho a clase y me daba besos en la frente, que he mandado al de los ojosazulescasiverdes a la mierda por ser idiota vía wasap,que debería estar en Madrid celebrando con Biuti que también su paso por la Santa Casa ha terminado, hoy...hoy soy Miss Madrid.
Sorpresas te da la vida.
Cómo lo hecho de menos.
jueves, 24 de enero de 2013
Ring.
Vibra el teléfono. Es él. Se sienta 3 asientos detrás. He llegado tarde al bus y me he sentado donde he podido. Le he visto, pero he hecho como si no. Y al cabo de un rato de miradas vacías por la ventana, vibra el teléfono.
Desde que hemos vuelto, me veo más yo. Más ágil en las respuestas. Como si hubiera perdido el miedo. O como si lo hubiera perdido todo.
vibra el teléfono y levanto la vista. él va con sus cascos, yo con los míos, mirando cada uno nuestras pantallas como si no fuera el otro con el que habláramos. De pronto, me giro y nuestros ojos se cruzan. Sonreímos.
Alargamos la despedida bajo la luz naranja, a la salida de la escalera. Él me dice que a veces lo inteligente es no hablar. Yo le digo que me cansa traducir. Y me doy la vuelta, y me voy. Ya traduje bastante, pienso. Y no me valió para nada.
Ya no vibra el teléfono.
Vibra el teléfono. Salgo de ver Cuéntame y me encuentro sentada al lado del Chico Fabuloso en París. En su cama. Dice que lo ha pasado mal. Que le echa de menos. Lo entiendo, pero no lo entiendo. Recuerdo bien cómo era eso de que te faltara medio pulmón, pero hace tanto tiempo que no me pasa que me cuesta ver que les pase a otros con mucha más edad de la que me pasó a mi.
Me dice que puede que se vayan a vivir juntos. A mi me siguen pareciendo muy jóvenes. Pero empiezo a sospechar que ya no somos niños.
Se quieren. Y me pregunto si, cuando quieres a alguien, todo terminan siendo certezas.
Vibra el teléfono. Esta vez soy yo la que está al otro lado. Me imagino la escena en un restaurante concreto. Rojo y blanco. Servilletas. Coca-cola. Cumpleaños. Es raro. Estamos lejos y está al lado. Cumple años. cumple años y yo aquí.
Aquí.
Tan lejos.
viernes, 18 de enero de 2013
Empezar. Por algún sitio.
El mundo debería empezar a girar alrededor de mi ombligo.
Estoy cansada de pedir.
Y de preguntar.
Y de hacerme cargo de las cosas y de entender.
Repetir esos patrones mentales.
Pero lo voy a cambiar. Y a romper las ventanas.
Y que les jodan.
A t
o
d
o
s
Chris Martin, que también tuvo que empezar por algún sitio.
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Y me encuentro con esto... de Zahara. (en pijama, pero con el pelo limpio)
las chicas cuando lloran...
Las chicas cuando lloran esperan ser bonitas.
Sentir sus cálidas lágrimas cruzando sus mejillas y que el amor de sus vidas las contemple con tristeza y no pueda soportarlo.
No quieren que se acostumbren a verlas llorar, no quieren que simplemente pasen de largo y que sean unas lágrimas ya viejas, ya vistas... unas lágrimas pasadas de moda.
Eso sólo genera más lágrimas. Como ríos de llanto bajando con fuerza por esas caras hinchadas del esfuerzo, como un torrente de agua que destroza lo que encuentra a su paso.
No, en ese momento, las chicas que lloran tal vez no son tan bonitas, pero aún necesitan el abrazo que las calme, la voz que les pregunte, la lágrima que llore con ellas.
Esas chicas no se sienten cómodas llorando en bata, con el pelo sucio y cansadas de todo el día. Esas chicas que se sorben los mocos no se sienten bellas en su llorar, y sin embargo una vez se imaginaron llorando como si fueran las mujeres más bonitas entre todas las mujeres.
Por eso, a partir de ahora, cuando lloren, llorarán solas.
No quieren que mire aquel que no esté preparado para contemplar esa belleza.
http://zaharapop.blogspot.com.es/2013/01/las-chicas-cuando-lloran.html
sábado, 5 de enero de 2013
Llegar tarde a todo. A los regalos. A las confesiones. Y alcanzar sólo el rastro de olor que dejas. Como cuando una chica perfumada te ha esperado en la habitación, pero ya no está.
- Gran Vía, 2060 -
Caminar
es mucho más que poner un pie delante del otro.
Caminar y recordarte
con tu barba y tu bufanda azul marino;
un pie,
otro pie,
tu bufanda azul marino.
Ahora soy tan vieja
que tengo más años que mi propia tristeza
y, curiosamente, esta ciudad aún no ha explotado.
Hay poesía por todas partes.
Hay cristales en el aire
y luces debajo de la acera.
En Callao se cruzan, desdeñosos,
el cielo y el infierno:
la Avenida del Edén
que es la Calle
con los edificios más grandes del mundo.
y un callejón sin nombre
al que algunos llaman “averno”
donde dicen que se juega a la ruleta rusa
los domingos.
es mucho más que poner un pie delante del otro.
Caminar y recordarte
con tu barba y tu bufanda azul marino;
un pie,
otro pie,
tu bufanda azul marino.
Ahora soy tan vieja
que tengo más años que mi propia tristeza
y, curiosamente, esta ciudad aún no ha explotado.
Hay poesía por todas partes.
Hay cristales en el aire
y luces debajo de la acera.
En Callao se cruzan, desdeñosos,
el cielo y el infierno:
la Avenida del Edén
que es la Calle
con los edificios más grandes del mundo.
y un callejón sin nombre
al que algunos llaman “averno”
donde dicen que se juega a la ruleta rusa
los domingos.
Ya sólo me queda quererte hasta que me muera yo también
te lo prometí hace ya más de medio siglo.
te lo prometí hace ya más de medio siglo.
No he vuelto a mentirte desde aquel día.
Anoche te marchaste de mis brazos.
Los coches surcan el cielo de la Gran Vía
y no van a parar hasta que acaben conmigo.
Los coches surcan el cielo de la Gran Vía
y no van a parar hasta que acaben conmigo.
-Elia Maqueda López-
jueves, 3 de enero de 2013
Feliz (2013)
Hay unas cuantas fotos que no compartí.
Esta es una de ellas.
En la siguiente, aparececemos medio tú y medio yo, con los ojos achinados, riéndonos.
No sé de qué.
Las dos fotos son como dos piezas de un puzzle. Tienen poco sentido o poca gracia si no se conoce la imagen general. Hasta podrían borrarse en una selección precipitada.
Pero esas dos fotos, conectadas con una historia que ya hemos olvidado, lo explican todo.
Aquí se ve tu brazo, detrás, cerca, por si acaso.
Estando sin que nadie se de cuenta. Ni siquiera yo en el momento de la foto.
Es una gran metáfora.
Y es bonito que alguien cuente contigo siempre, como quien no quiere la cosa, y que en los planes sumemos dos.
Aunque nunca nos lleven a ningún sitio. Ni falta que nos hace.
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